En nuestras clases de 0 a 3 años se produce una cantidad inmensa de crecimiento y desarrollo. Muchas de las cosas que aprenden hoy quizá solo se manifiesten en sus comportamientos en el futuro. Nuestro trabajo principal como guías es acompañarles observando todas esas pequeñas acciones. Vemos que aprenden prácticamente en cualquier momento del día. Al centrarnos en el proceso más que en el resultado, les ayudamos a que su proceso de aprendizaje sea más agradable.
Cuando vuestros hijos pequeños todavía no pueden contaros exactamente qué pasa cada día, podéis observar los comportamientos que muestran cómo crecen y aprenden. Por ejemplo, quizá en casa veis que quieren ayudar más en tareas como ordenar o cocinar. Son las señales de que están floreciendo en nuestras aulas. También os animamos a dejarles colaborar en casa de todas las formas posibles, ya sea barriendo pequeños derrames o ayudando a preparar las comidas de la familia.

Gran parte de lo que se desarrolla en los tres primeros años de vida son las semillas de su personalidad, con rasgos que les acompañarán el resto de su vida. Justo empiezan a descubrir quiénes son como personas separadas de sus padres. Parte de ayudarles a separarse y a ser independientes es también respetar que tengan su propio tiempo y su propio espacio.
Una de las formas en que las guías ayudamos de verdad a los niños a estar conectados con lo que hacen es mirando de verdad lo que hacen. Nuestra presencia les ayuda a estar más presentes y a no dejar que nada nos distraiga. También animamos a todas las familias a venir a observar nuestras aulas cuando llegue el momento. Así podréis ver la realidad de lo que ocurre cada día en nuestras aulas. Recordad que una planta no crece ante vuestros ojos. La regáis y, de repente, al cabo de un tiempo, veis que ha crecido.

Recomendamos este pódcast a todo el colegio. Trata de la importancia del juego y de cómo es una buena oportunidad para que los niños aprendan a resolver problemas por sí mismos: TED Radio Hour en Apple Podcasts.