Currículo y actividades complementarias
Profundidad Montessori,
estándares reconocidos.
Nuestro currículo es evolutivo, no basado en la edad, y está totalmente integrado con los marcos que las familias necesitan para garantizar la continuidad y el reconocimiento en cualquier parte del mundo.
El currículo Montessori
Cada ambiente sigue el alcance y la secuencia completa de Montessori para su plano de desarrollo — desde lo sensorial y la vida práctica en la Casa de los Niños hasta la Educación Cósmica en Primaria y el trabajo con la tierra, el emprendimiento y la comunidad en la Comunidad de Adolescentes.
Marcos curriculares integrados
El currículo Montessori está alineado con el Early Years Foundation Stage y el currículo nacional inglés, e incluye lengua y literatura catalana y castellana según exige la homologación completa — de modo que los expedientes académicos son reconocidos tanto por las autoridades británicas como por las españolas y catalanas.
Una evaluación que acompaña el crecimiento
El progreso se documenta mediante la observación, los portafolios, los proyectos y el diálogo reflexivo — con una evaluación formal selectiva y adecuada a la edad a medida que el alumnado se acerca a titulaciones reconocidas externamente.
Actividades especializadas complementarias
Especialistas dedicados en catalán, castellano, arte, música y educación física trabajan en Educación Infantil, Primaria y Secundaria — junto con un rico programa de actividades extraescolares y el campamento de verano.
Proyectos comunitarios
El aprendizaje se conecta con el mundo real a través de colaboraciones comunitarias de largo recorrido — como la Fundació Ánima, el VHIO y la Carrera contra el Hambre — y mediante iniciativas lideradas por el propio alumnado, como el Montessori Model United Nations.
Un currículo individualizado
Cada niño trabaja a partir de un plan de aprendizaje individual basado en la observación: las lecciones se presentan cuando cada niño está preparado, el trabajo se elige con una independencia creciente, y el progreso se revisa continuamente con las familias — de modo que es el currículo el que sigue al niño, y nunca al revés.