Una Casa de Niños Montessori está especialmente diseñada para niños en el 1er Plano de Desarrollo, de 3 a 6 años, pero, en realidad, los materiales del aula permiten a los niños trabajar hasta aproximadamente Year 3 en el sistema británico, o 2º de Primaria en España. El currículo de Primaria Montessori está diseñado para niños en el 2º Plano de Desarrollo, de 6 a 12 años, y de esta forma difiere del programa educativo español, donde algunos niños entran en Primaria cuando todavía tienen 5 años. Entonces, ¿cómo decidimos cuándo un niño está "preparado" para pasar de Casa de Niños a Primaria?
La edad
Casa de Niños está diseñada para niños de 3 a 6 años, Primaria para niños de 6 a 12. Esto significa que un niño puede tener 6 años en ambas aulas, pero solo 5 en una de ellas. Aunque algunos niños puedan estar trabajando muy por encima de su edad, y por tanto estar preparados a nivel de desarrollo para pasar, la mayoría no lo estará. Es importante recordar que si un niño está académicamente avanzado, puede que no lo esté igual a nivel social. Observar las amistades cercanas de un niño en el aula puede ayudar a determinar si está listo para pasar o no. A nivel académico, se les puede retar en ambas aulas.
Un cambio físico
A medida que los niños se preparan para el segundo plano, lo veréis físicamente. Los niños se estiran. Sus extremidades se vuelven más largas y delgadas y son capaces de resistir, y a menudo necesitan, caminar distancias más largas. Sus caras se afinan y notamos huecos en su boca cuando se les caen los primeros dientes de leche. Además, suelen estar generalmente más sanos y les afectan menos los resfriados y las toses.
Trabajar con, no solo al lado de
En Casa de Niños, los alumnos trabajan principalmente de forma individual, o en paralelo. En un aula de Primaria, los niños están en plena eclosión social y, por tanto, trabajan juntos. Esto significa algo más que trabajar al lado de otro niño. Tienen ideas que quieren explorar juntos y empiezan a dividir una tarea grande en tareas pequeñas, o a trabajar de forma colaborativa hacia un proyecto más grande. Aunque esto supone un reto para cualquier niño de 6 años, empezamos a ver que los alumnos quieren trabajar con otros para crear algo, en lugar de simplemente querer copiar lo que otra persona está haciendo.
Se acaban las filas
Los niños que entran en el segundo plano de desarrollo pierden su sentido del orden. A veces podemos confundir esto con que el niño es desordenado, pero lo importante a recordar es que un niño necesita haber perdido su necesidad de orden. Por eso, puede que veáis que vuestro hijo deja de alinear sus juguetes cuando juega (ya no más filas de ositos o coches). O puede que veáis que vuestro hijo gestiona mejor los cambios en su horario, que puede cenar un poco más tarde y no le da una rabieta. Las actividades de vida práctica (llenas de repetición y orden) ya no interesan a los niños solo por sí mismas, deben tener un propósito mayor.
Verdadera imaginación
Los niños en el primer plano generalmente no imaginan de verdad, replican situaciones que han visto a su alrededor, ya sea en la televisión o en el mundo real. Cuando los niños pasan al segundo plano, sus juegos se acercan más a la verdadera imaginación. Empiezan a desarrollar juegos más intrincados e inventados que van más allá de lo que ven en el mundo que les rodea. También empiezan a imaginar mucho más en su cabeza, necesitando menos juguetes y accesorios de apoyo.
La preocupación social
A medida que los niños pasan al segundo plano, empiezan a preocuparse mucho por los temas sociales. Quieren saber qué piensan otros niños sobre las situaciones, y el punto de vista de un adulto se vuelve mucho menos importante. La "mamitis" desaparece y el niño se preocupa mucho más por lo que están haciendo sus amigos. Los niños se vuelven más competentes socialmente. Los niños en Casa de Niños pueden todavía tener muchas rabietas y les puede costar describir sus emociones con palabras. A medida que los niños se preparan para Primaria, son más capaces de describir sus emociones y lo que las ha provocado. Esto puede variar según la situación, pero es importante apoyar a los niños en esta habilidad.
La ventaja del tiempo extra
Para algunos niños, un tiempo extra en Casa de Niños puede ser especialmente útil. Si vuestro hijo todavía no ha mostrado cualidades o habilidades de liderazgo, un tiempo extra puede ayudarle a desarrollarlas al convertirse en el mayor del aula. Los niños que todavía no conocen la fonética básica para leer y escribir también pueden beneficiarse de un tiempo en Casa de Niños, ya que allí recibirán esa guía individual. En Primaria, los niños generalmente reciben presentaciones en grupo, así que, aunque las habilidades básicas de lectoescritura se pueden enseñar en Primaria, para algunos alumnos que quizás no estén muy "preparados" según las áreas mencionadas, un tiempo extra en Casa de Niños puede ser muy beneficioso. Por último, para los niños que no han tenido la oportunidad de desarrollar algunas de las habilidades de Vida Práctica que son tan importantes para el éxito en el aula Montessori, un tiempo extra en Casa de Niños puede permitirles desarrollarlas.
Un niño no se prepara para Primaria de la noche a la mañana. Es un proceso: algunos días veréis que vuestro hijo parece mucho más maduro y preparado, y otros días quizás sintáis que volvéis a tener un bebé. Algunos niños cambian rápido, otros pueden tardar mucho más. El paso a Primaria es un paso importante, y la decisión de cuándo darlo no es algo que queramos precipitar. Como escribió una vez A. A. Milne en su poema sobre crecer, un niño de seis años puede sentirse "as clever as clever" (tan listo como el que más), y averiguar exactamente cuándo un niño ha alcanzado esa preparación es algo que hacemos juntos, en equipo entre el colegio y la familia.