Esperamos que todos hayáis tenido un verano estupendo y que estéis listos para un gran curso escolar. Estamos muy contentos de estar de vuelta y de acompañar a nuestros alumnos en este hermoso camino de aprendizaje.
Este mes ha sido un tiempo de adaptación a un nuevo curso, con nuevas expectativas, rutinas, maestros y compañeros. Para muchos alumnos también ha supuesto incorporarse a una clase nueva y conocer a compañeros nuevos, algunos de los cuales poco a poco se van convirtiendo en amigos.
Durante estas primeras semanas nos hemos centrado en conocernos, en establecer rutinas y expectativas y en valorar el nivel de cada alumno para poder acompañarlo desde donde está y atender sus necesidades individuales. A medida que los alumnos se han ido sintiendo más cómodos con las rutinas y con el ambiente, hemos introducido gradualmente el ciclo de trabajo independiente y avanzamos poco a poco hacia el ciclo completo de tres horas.
También hemos empezado a construir un sentido de responsabilidad y de comunidad dentro del aula. Los alumnos han recibido responsabilidades de clase, como mantener las estanterías, dar de comer a las cobayas y preparar la merienda. Estas responsabilidades irán rotando cada mes, dando a cada uno la oportunidad de contribuir a nuestra comunidad de aula de maneras distintas.

Después de leer No, David! de David Shannon, celebramos una asamblea de clase para crear nuestros acuerdos de aula para este curso. Los alumnos escribieron e ilustraron los acuerdos y, después, los firmamos todos y añadimos nuestras huellas dactilares como símbolo de nuestro compromiso con ellos.
A los alumnos que ya estaban en la clase se les asignó un compañero-guía para ayudar a acoger y acompañar a sus nuevos compañeros. A lo largo del mes hemos hablado y modelado la gracia y la cortesía, hemos practicado la gratitud y hemos explorado cómo cada uno de nosotros contribuye a formar parte de una comunidad más amplia.

Juntos también hemos pensado distintas estrategias para resolver los problemas del día a día y atender nuestras necesidades de forma autónoma. ¿Qué podemos hacer si tenemos un conflicto? Podemos ir a la Mesa de la Paz y hablarlo. ¿Qué podemos hacer si tenemos demasiada energía? Podemos usar el collar de elección y salir tres minutos a hacer unos saltos. ¿Qué podemos hacer si necesitamos ir al baño? Podemos comprobar si el collar del baño está libre, cogerlo e ir al baño. ¿Qué podemos hacer si tenemos hambre? Podemos comprobar si la mesa de la merienda está abierta y disfrutar de nuestros cinco minutos de merienda. ¿Y qué podemos hacer si nos sentimos desbordados? Podemos usar los auriculares con cancelación de ruido y/o ir al Rincón de la Calma para practicar algunos ejercicios de autorregulación o disfrutar de una lectura tranquila.
¡Estas son solo algunas de las estrategias y actividades que hemos introducido este mes! Estamos seguros de que, si preguntáis a vuestros hijos e hijas, podrán contaros aún más cosas sobre lo que han estado aprendiendo y practicando.
Este mes también hemos celebrado el Día Internacional de la Paz. Primero hablamos sobre qué significa la paz y cómo cada uno de nosotros puede contribuir a crear una comunidad más pacífica. Después nos reunimos con toda la comunidad de Primaria y añadimos nuestras plumas individuales a una paloma gigante. Cada pluma representaba nuestra propia contribución a la paz, creando un hermoso símbolo de lo que podemos lograr cuando trabajamos todos juntos.