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Septiembre en Casa de Niños

23 de septiembre de 2026 por
Septiembre en Casa de Niños
Alex, Children's House Guide

Cuando empieza septiembre, todo vuelve a ser nuevo: nuevas aulas, nuevas rutinas, nuevos guías y nuevos amigos. Para algunos niños, puede suponer incluso un colegio completamente nuevo. Es un momento ilusionante, pero también puede ser mucho que asimilar.

Por este motivo, las primeras semanas del curso son muy importantes en nuestras aulas Montessori. Antes de esperar que los niños se sientan cómodos e independientes, les damos tiempo para comprender cómo funciona su nuevo entorno.

Una de las primeras cosas que retomamos es Gracia y Cortesía. Estas presentaciones fundamentales de Montessori ayudan a los niños a aprender a convivir con respeto con los demás y a entender cómo nuestras acciones contribuyen a una comunidad feliz y armoniosa.

Durante estas primeras semanas practicamos muchas habilidades pequeñas pero importantes: caminar despacio dentro del colegio, usar una voz suave en el interior, cambiarnos los zapatos, lavarnos las manos, recoger lo que hemos usado, sentarnos correctamente en una silla o en el suelo, llevar el plato, el vaso y los cubiertos con seguridad en el comedor, empujar la silla sin hacer ruido, saludar a los demás, pedir ayuda y pedir a alguien que nos haga sitio.

También aprendemos cómo funciona nuestra aula: dónde va cada cosa, cómo elegir y usar los materiales, cómo preparar y tomar la merienda, y cómo lavar y devolver los objetos a su lugar.

Un niño enrolla con cuidado una alfombra de trabajo en el aula

Puede que a un adulto le parezcan detalles pequeños, pero para un niño son informaciones importantes sobre su entorno. Cuando los niños comprenden cómo funciona lo que les rodea, se sienten más seguros y confiados, y pueden ser cada vez más independientes.

Lo mismo ocurre con el ritmo diario de la jornada escolar. Poco a poco, los niños aprenden qué sucede después de llegar, cuándo es la hora de comer, el patio, las actividades de la tarde, la merienda y la salida. Saber qué viene a continuación hace que el día sea más previsible y permite a los niños dedicar su energía a aprender y a construir relaciones.

¿Cómo podéis acompañar a vuestro hijo o hija en casa?

El comienzo del curso es una oportunidad estupenda para establecer una rutina matinal clara y previsible.

Siempre que sea posible, permitid que vuestro hijo o hija haga todo aquello de lo que es capaz por sí mismo: hacerse la cama, vestirse, preparar un desayuno sencillo, cepillarse los dientes y el pelo, lavarse la cara, coger la mochila y ponerse los zapatos.

A veces puede ser más rápido hacer estas cosas por ellos, sobre todo en las mañanas con prisa, pero cada oportunidad de practicar la independencia ayuda a construir confianza y responsabilidad. Preparar la mochila y la ropa la noche anterior también puede hacer que las mañanas sean más tranquilas. A algunas familias les resulta útil una rutina visual sencilla con imágenes, que permite a los niños seguir los pasos de forma autónoma.

Por último, si vuestro hijo o hija todavía está conociendo a sus nuevos compañeros, podéis organizar una quedada o participar en los eventos de la comunidad BMS, como los pícnics y las excursiones familiares. Estas oportunidades informales ayudan a los niños a familiarizarse con caras nuevas y a desarrollar amistades.

Empezar un nuevo curso no tiene que ver solo con el aprendizaje académico. También tiene que ver con aprender a formar parte de una comunidad, cuidar nuestro entorno, comunicarnos con los demás, seguir rutinas y ser poco a poco más independientes.

Poco a poco, lo que era nuevo se vuelve familiar, lo que necesitaba la ayuda de un adulto se vuelve independiente, y lo que al principio resultaba incierto empieza a sentirse como un hogar.