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Una mirada a nuestro primer mes en Nido

25 de septiembre de 2026 por
Una mirada a nuestro primer mes en Nido
Romina, Nido Guide

Empezar el colegio después del verano nunca es fácil, y para los más pequeños tampoco lo es. Aun así, este mes me he centrado en construir un vínculo seguro con cada niño: asegurarme de que se sienten queridos y escuchados, y de que reciben abrazos y comprensión extra por el camino. Gracias a eso, ha sido un mes en el que he podido verlos disfrutar de sus rincones favoritos, de los materiales que más les llaman la atención y, por supuesto, de las actividades que más les gusta hacer.

Aquí tenéis un pequeño vistazo a lo que hemos ido trabajando juntos.

Adaptación y construcción de la confianza

Este mes ha tenido que ver, sobre todo, con una cosa: aprender que este es un lugar seguro y que a las despedidas siempre les siguen los reencuentros. Las mañanas todavía pueden ser difíciles para algunos, y es completamente normal. Acompañamos ese momento con paciencia y mucha calidez y, semana a semana, veo más sonrisas a la hora de la entrada y más confianza en el ambiente.

¡Actividades de preparación de alimentos a demanda!

¡La estantería de preparación de alimentos ha sido todo un éxito! Untar con un cuchillo pequeño, echar copos de avena en el yogur, usar una cuchara para remover y mezclar, pelar un plátano, llevar las bandejas con cuidado. Estas tareas cotidianas pueden parecer sencillas, pero enseñan concentración real, coordinación y una preciosa sensación de «puedo hacerlo yo solo». Es algo que, ahora mismo, les da mucha confianza en sí mismos.

Un niño de Nido en una mesa baja con una bandeja de preparación de alimentos, untando con un cuchillo pequeño

¡Manos pequeñas, grandes movimientos!

He introducido una gran variedad de materiales para fortalecer la motricidad fina: la caja de clavijas, los bastidores de vestir, las pegatinas y los collages con pegamento de barra. No siempre son fáciles, requieren mucha paciencia y destreza, pero ya vemos manitas más firmes y una concentración cada vez mayor.

¡Grandes hitos de movimiento este mes! Subir las escaleras y el tobogán, desplazarse con más seguridad y algunos primeros pasos independientes muy emocionantes. En Nido intentamos dar a cada niño espacio y tiempo suficientes para moverse a su propio ritmo, sin apresurarnos a ayudar demasiado pronto. ¡Sus cuerpos saben lo que hacen! Todo llega a su tiempo, cuando preparamos el ambiente adecuado, respetamos sus ritmos y confiamos en ellos.

Un niño de Nido dando sus primeros pasos independientes por el aula

El lenguaje florece

Últimamente hay muchísimo lenguaje precioso: vocabulario de objetos reales, nombrar verduras y animales, cantar canciones… Cada día escucho más sonidos, más palabras y, sobre todo, más interacción entre ellos. Todos están ahora mismo en pleno periodo sensible del lenguaje, y es maravilloso ver cómo surgen palabras y sonidos nuevos casi a diario.

Y quizá la parte que más me gusta presenciar: los niños jugando juntos. Pasarse una pelota, trepar uno al lado del otro, reírse sin motivo aparente. Estos pequeños momentos de conexión son donde empiezan, en silencio, la amistad y la empatía.

¡Algunas ideas para casa!

  • Seguid su ritmo al caminar. Intentad evitar cogerle las dos manos (¡o incluso una!) para ayudarle a caminar; dejad que se desplace apoyándose en los muebles y que elija cuándo soltarse. Protege su desarrollo natural y construye una confianza real.
  • Habladle a menudo, y despacio. Nombrad lo que estáis haciendo, lo que veis, lo que tiene en las manos. Un lenguaje sencillo y sin prisas es el mejor combustible para esta etapa.
  • Dejad que lo hagan ellos mismos. Aunque sea más lento o más sucio, que unten su propia mantequilla, que lleven su propio vaso. Estos pequeños actos de independencia importan enormemente ahora mismo.
  • Sobre las siestas y la necesidad de más cercanía. A esta edad, muchos niños están gestionando cierta ansiedad en torno al descanso y la separación, y es habitual verlos pedir una mano, que nos quedemos cerca, o despertarse llorando y necesitar que se les tranquilice enseguida. Es una parte normal de esta etapa del desarrollo y no algo por lo que preocuparse. Respondemos con calma y cercanía física, sin generar dependencia de ella, para que aprendan que el descanso es seguro incluso sin necesitar contacto constante para dormirse. Si esto también ocurre en casa, un enfoque parecido puede ayudar: ofrecer vuestra presencia y tranquilidad, dándoles poco a poco y con suavidad espacio para calmarse por sí mismos.

Un libro que nos encanta

Si buscáis una buena lectura sobre esta etapa: The Montessori Toddler, de Simone Davies. Es cálido, práctico y está lleno de ideas sencillas para llevar a casa este mismo espíritu de independencia, paciencia y respeto por el ritmo de vuestro hijo o hija.

¡Gracias por vuestra confianza!

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